Detrás de Héroes Cotidianos – Entrevista con el cineasta alemán Tobias Hluchnik

Medellín. Tan solo un par de días después de su lanzamiento, miles de personas ya han visto el documental “Héroes Cotidianos”, producido por el cineasta alemán Tobias Hluchnik. Como queríamos saber más sobre él y sobre sus razones para darles voz a los recicladores de la ciudad de Medellín, nos reunimos con él para hacerle una entrevista.

Entrevista realizada por Jennifer Guerra Montenegro.

Jennifer Guerra Montenegro: Hola, Tobias. Primero que todo, muchas gracias por tu tiempo. Solo pocos días después del lanzamiento, ya más de 10 000 personas han visto tu cortometraje Héroes Cotidianos. Muchas personas respondieron con comentarios muy positivos. ¿Esperabas una reacción así?

Tobias Hluchnik: ¡Muchas gracias por tenerme acá! La verdad, no. Fue un trabajo bastante interesante para mí y lo disfruté al máximo. Le metimos mucho esfuerzo y tiempo, y cuando vimos el resultado estábamos muy contentos, porque logramos lo que fue la idea inicial: darles una voz verdadera a los recicladores, personas que normalmente no tienen mucha opción de hacerse escuchar. Pero, que esto les interesara a tantas personas, no lo esperaba para nada y me llena de profunda felicidad.

Jennifer: Cuéntanos, por favor, ¿cuál fue tu intención con este documental?, ¿qué te llevó a hacerlo?

Tobias: Yo llegué a Medellín en febrero para vivir acá 6 meses y hacer mis prácticas en la empresa Dcada. En la calle en la que viví durante ese tiempo, muchas noches veía a nuestro reciclador pasando con su carrito y me llamaba mucho la atención. No me quedaba claro exactamente lo que hacía, además porque en mi país de origen, Alemania, el reciclaje funciona diferente.

Finalmente, una noche me atreví a preguntarle qué hacía y cuál era su historia. Me dijo que se llamaba Henrique y que reciclar era su oficio. Que estaba trabajando con una asociación y tenía una casa y una familia. Eso cambió mucho mi percepción. Durante las siguientes semanas empecé a ver más recicladores en toda la ciudad; me acerqué para hablar con ellos y comencé a entender que como sociedad estamos totalmente equivocados en nuestra comprensión de su trabajo. Decidí cambiar eso haciendo un documental en el cual ellos hablaran y nos contaran sobre su trabajo.

Foto: Julio es un reciclador de Medellín y una figura central en el cortometraje. Pantallazo de la película “Héroes Cotidianos”.

Jennifer: Durante el proceso, ¿qué fue para ti lo más complejo de tu relación con los recicladores?

Tobias: Al principio no fue muy fácil relacionarme con ellos. El primer paso fue conocer algunos recicladores más y charlar; con eso me fue bien. Pero apenas les preguntaba si podía grabarlos para un documental, cambiaba mucho la dinámica: muchos se negaron a una entrevista y me dijeron que preferían no aparecer en el documental. Otros decían que sí, pero cuando les hacía las mismas preguntas de antes con la cámara prendida, las respuestas eran muy diferentes: de una vez solo mencionaban los aspectos de su trabajo, que muy chévere el apoyo y que no había ningún problema. Tenía la percepción de que le temían mucho a ser controlados o hasta sancionados si decían la verdad.

Me dediqué entonces mucho más a explicarles que el documental quería mostrar la otra cara del reciclaje, y que el trabajo es completamente independiente de las entidades públicas. Fue allí cuando algunos recicladores se abrieron mucho más, como Julio, que con sus respuestas nos encantó y hace parte fundamental de la película.

Jennifer: ¿Qué piensas sobre la vida que te describieron los recicladores? De acuerdo con lo que compartiste con ellos, ¿cuál crees que es el cambio más importante que ellos quieren en su profesión?

Tobias: Lo que más me sorprendió mientras aprendía sobre los recicladores es su habilidad para trabajar. Muchos de ellos se quedan en las calles durante 14 horas seguidas, 6 días a la semana. También es impresionante cómo tienen una pesa con calculadora en su mente: de cualquier material te pueden decir exactamente el peso y lo que eso vale cuando lo venden. Son impresionantes.

Hay que tener en cuenta si queremos entender lo difícil que es ser reciclador que por lo general los recicladores viven muy lejos del centro de la ciudad. Desde ahí, todos los días les toca caminar primero a un lugar donde reclaman su carrito, que en la mayoría de los casos es alquilado. Después caminan hasta el barrio donde van a separar sus recicles esa noche. En la mañana caminan otros kilómetros más hasta los puntos de entrega del material, devuelven el carrito y se van para su casa a descansar. No hace falta resaltar que esto resulta en una organización laboral que es bastante mal estructurada y poco eficiente.

Henrique es un reciclador de Medellín. Pantallazo de la película “Héroes Cotidianos”.

Pero lo que es lo peor para ellos, y esto me lo dijeron cada uno de los recicladores que entrevisté, es que aunque estén rindiendo de la manera que acabé de explicar, y aunque estén haciendo un trabajo para el bien de todos nosotros, la gente igual los trata como si fueran viciosos; muchos toman la apariencia de los recicladores como una excusa para no colaborar ni con las cosas más básicas, como separar sus residuos en la forma en que Julio explica en el video.

Jennifer: Tú eres de Alemania, y ya me comentaste que allá funciona diferente el reciclaje: ¿qué diferencias importantes notas entre nuestros países con respecto a la dinámica de esta u otras ocupaciones con baja reputación?

Tobias: En Alemania se separan todos los residuos por obligación. Todos tenemos bolsas de diferentes colores para la basura orgánica, los plásticos, el vidrio y el cartón. Si no cumples, te multan. Esto es algo que empezó en los años 90 y tiene como resultado que la separación de residuos hoy día forma parte de la cultura ciudadana; lo que quiere decir que ha sido una herramienta bastante exitosa. La recolección de estas bolsas diferentes las hacen empresas estatales, o sea que no se ven recicladores de la misma forma en Alemania como por acá.

Por otro lado, en Alemania hay un sistema especial de depósitos para empaques de bebidas. Cualquier lata de un energizante, por ejemplo, puede tener un valor de hasta 25 centavos de euro ($900 pesos). Esa ley se adoptó en los años 2000. En consecuencia, existen muchas personas que se dedican a la recolección de empaques con valores de depósito y a entregarlos en los supermercados donde los reciben. Es un trabajo que al final se parece mucho al del reciclador colombiano, porque también implica ensuciarse mucho metiendo las manos en las bolsas de basura.

Foto: Reciclador y su carrito en la calle San Juan en Medellín, Antioquia. Pantallazo de la película “Héroes Cotidianos”.

Jennifer: Entiendo. Para terminar la entrevista, nos gustaría saber cuáles son tus proyectos para el futuro, ¿podemos esperar más películas tuyas, tal vez sobre otros “héroes cotidianos” o mostrando en mayor detalle la vida de los recicladores?

Tobias: Hacer películas siempre ha sido mi pasión. He hecho cortometrajes sobre viajes que hice, sobre patinaje y otros temas. Creo que las películas son algo que siempre voy a seguir haciendo.

“Héroes cotidianos” fue mi primer documental y hasta ahora ha sido mi obra más compleja. Me encantó el trabajo con los recicladores. Me inspiraron muchísimo, así que ya tengo muchas ideas de otros documentales que pienso hacer en el futuro.

Próximamente empezaré una maestría en Barcelona, España. Una idea es hacer una comparación entre el reciclaje en España y todo lo que aprendí en Colombia, ¡vamos a ver!

Jennifer: Pues, ¡muchos éxitos!, y gracias por la entrevista.

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